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sábado, 2 de mayo de 2015

Historias para pensar 1: Descriminar al golpeador de mujeres

Alberto escuchaba atónito la historia que contaba Alejandra, la amiga de su esposa Gabriela. A medida que avanzaba el relato revivía situaciones en las que él había estado presente y que no le había encontrado sentido. Los moretones que regularmente le aparecían por culpa de los tacos altos por las “supuestas” veredas que los gobiernos nunca arreglaban.
Alberto no podía creer que su amigo Gonzalo, quien en tantas oportunidades había jugado con su hijo, con quien habían pasado navidades recordando añejas anécdotas, y había sido pareja de Alejandra hasta hace unos meses luego de dos años de convivencia, la golpeaba a mansalva.
Alberto ante el quiebre en llanto de Alejandra frente a su esposa no sabía donde posar la mirada. No sabía si debía pedirle disculpas por habérselo presentado. No sabía que decir.
Alberto se convirtió en un detective que pretendía averiguar la autenticidad de los dichos de la amiga de su esposa. Si bien el relato era concordante con momentos que su memoria identificaba de manera patente, se negaba a creer que su amigo fuera culpable de tales atrocidades. En la noche de la confesión llevaron a Alejandra a su casa, y al salir se encontraron con el encargado del edificio y sin dudarlo le preguntó si creía posible que un hombre como Gonzalo, quien se pasaba largos horas a solas conversando con su hijo de vida era el golpeador psicópata que convivía con Alejandra. La respuesta fue tajante: Gonzalo es un enfermo, durante largos meses la seguridad del edificio había sufrió los llamados constantes de los vecinos que escuchan los gritos y llantos de Alejandra cada vez con mayor frecuencia. Hasta la recepcionista del club, donde concurrían asiduamente con su esposa y la pareja que conformaban Alejandro y Gonzalo los había visto en situaciones violentas.
Alberto sintió impotencia. No comprendía como su amigo Gonzalo se había convertido en un golpeador de mujeres. Habían compartido miles de historias de barrio donde la mujer es sagrada. Lo había visto recibirse en la Universidad y desarrollar su profesión de manera brillante.
Alberto se sentía humillado ante si mismo por no haber advertido la situación, por no haber siquiera sospechado lo que pasaba frente a sus narices.
Alberto se sentía defraudado. Gonzalo siempre se situaba en poder de víctima para que le tuvieran lástima. Un sector de su mente lo quería encontrar para hablar del tema; la otro prefería que desapareciera del mapa, no quería volver a verlo nunca.
Alberto fue al club de siempre, y todavía con el coctel de la incredulidad e ira que le provocaba la situación, y se encontró con Gonzalo en el gimnasio.
Alberto solo atinó a decirle: “Espero que tengas las agallas para que me pegues a mi. Te espero en la puerta, por que la gente no merece enterarse que está compartiendo un lugar con un cobarde golpeador de mujeres!!!!”.
Alberto salió del salón de musculación y lo miraba atentamente desde la entrada. Veía como Gonzalo hacía  llamados a través de su teléfono de manera  intensa, casi frenética.
Alberto vió como llegaron tres autos de policía con sus sirenas y bajaban al mejor estilo de un comando de guerra. Preguntaron donde estaba la persona que estaba esperando a un masculino llamado Gonzalo Pereyra Arteaga para matarlo. Sorpresa y rabia  de los policías cuando escucharon la historia. Sorpresa porque Gonzalo se había arrepentido del llamado al Comando policial y había producido tal revuelo.
Alberto quedó en boca del todo el club. Cuando escuchaban las historias los distintos socios del lugar, entre el horror de la situación y  tratando de no perder tiempo para sus distintas actividades deportivas, apoyaban a Alberto.
Alberto observó como la policía se llevaba a Gonzalo para que ratificara la denuncia, y le guiñaban el ojo mientras se despedían de él, y el último de los agentes policiales le susurraba: “quédate tranquilo!!! Ya le vamos hacen entender que a las mujeres no se les pega!!.
Alberto volvió ingresar al club. A quien se le cruzó les contó la historia de manera verborrágica, como si tratara de demostrar que el mal momento que habían vivido en el lugar tenía justificativo para dejar de lado sus propios intereses.
Alberto antes de dormirse se puso a meditar. Se preguntaba si la gente que lo conocía a Gonzalo lo iba a discriminar, no entablando conversación cuando se cruzaran con él. Si lo iban a dejar sin trabajo. Temía que la noticia fuera devorada en unos días, como toda noticia de la actualidad que es devorada por una nueva.
Alberto se preguntaba si estaba bien pensar que todos sus amigos también debían discriminar a Gonzalo hasta tanto sintiera remordimiento y efectuara  los tratamientos psicológicos que correspondiere.
Alberto sabe que Alejandra también iba tener que efectuar replanteos y recurrir a la ayuda que quisiera para que no se le volviera a repetir situaciones del mismo tenor en sus nuevas relaciones sentimentales.

Alberto sabe que hoy y mañana “#todosSomosAlberto”, pero teme que pasado mañana nadie se acuerdo del tema y que Gonzalo no sea discriminado hasta tanto demuestre un real arrepentimiento. Es más, que apenas se recuerde la anécdota del día que el “loquito” de Alberto provocó que vinieran policías por unas bravuconadas contra otro socio del club…….

martes, 18 de septiembre de 2012

Mayorías y minorías en la democracia, según Bertrand Russell

Hay dos criterios posibles en cuanto al funcionamiento adecuado de la democracia. Según uno de ellos, las opiniones de la mayoría deben prevalecer absolutamente en todos los campos. Según el otro, cuando no es necesaria una decisión conjunta, deben estar representadas distintas opiniones, en proporción a su frecuencia numérica. Los resultados de estos dos criterios son muy diferentes en la práctica. De acuerdo con el primer criterio, cuando la mayoría ha decidido a favor de alguna opinión no debe dejarse que se exprese otra y, si se expresa, tiene que limitarse a canales oscuros y carentes de influencia. Según el otro criterio, las opiniones minoritarias deben tener las mismas oportunidades de expresión que se conceden a las mayoritarias, solo que en un grado menor.
Fuente: Artículo “La libertad y las Universidades” de 1940 de Bertrand Russell, poco después de que el Juez McGrehan considerase que este era “indigno” de ser Profesor de la Universidad de la Ciudad de New York, inserto en el libro “Porqué no soy cristiano”, Editorial edhasa.

domingo, 15 de julio de 2012

Ojo de tigre. Rocky. (Survivor. Eye of the tiger)


Voy subiendo por las calles,
tome mi tiempo y mis riesgos.
Fue la distancia y de regreso en mis pies
solo un hombre y su deseo de sobrevivir.

Muchas veces, pasa muy rápido,
cambiar tu pasión por la gloria.
No pierdas fe en lo que llegaste a desear,
debes pelar para mantenerlo vivo.

Es el ojo del tigre
Listo para pelear,
se levanta para retar a su rival.
y Es el ultimo que queda
Caza su presa por la noche
Y el nos ve a todos
Con el ojo de tigre

Cara a cara, afuera en el calor
Es difícil aguantar, estando hambriento.
Las probabilidades están hasta que tomemos el camino,
Matamos hábilmente para sobrevivir.

Es el ojo del tigre
Listo para pelear,
se levanta para retar a su rival.
y Es el ultimo que queda
Caza su presa por la noche
Y el nos ve a todos
Con el ojo de tigre

Subiendo directo a la cima
Tenia el coraje, conseguí la gloria
Fue la distancia, ahora no voy a parar
solo un hombre y su deseo de sobrevivir.

Risin' up back on the street
Did my time, took my chances
Went the distance now I'm back on my feet
Just a man and his will to survive

So many times, it happens too fast
You trade your passion for glory
Don't lose your grip on the dreams of the past
You must fight just to keep them alive

It's the Eye of the Tiger
It's the thrill of the fight
Rising up to the challenge of our rival
And the last known survivor
Stalks his prey in the night
And he's watching us all
with the Eye of the Tiger

Face to face, out in the heat
Hangin' tough, stayin' hungry
They stack the odds until we take to the street
For we kill with the skill to survive

It's the Eye of the Tiger
It's the thrill of the fight
Rising up to the challenge of our rival
And the last known survivor
Stalks his prey in the night
And he's watching us all
with the Eye of the Tiger

Risin' up straight to the top
Had the guts, got the glory
Went the distance, now I'm not gonna stop
Just a man and his will to survive

lunes, 10 de octubre de 2011

Diferencias entre comunicación e información, según Ignacio Ramonet

Párrafo extraído de “La explosión de Internet”, de Ignacio RAMONET, Ediciones Le monde diplomatique,  página 36
Existe una confusión permanente entre comunicación e información. El mundo de la comunicación. Cuyo oficio consiste en difundir mensajes complacientes y aduladores a favor de las empresas que se los encargan, tiende a imbrincarse en el de la información. Los diques entre ambas esferas están empezando a saltar. Cada vez es más difícil distinguir a un comunicador de un periodista. Y eso que sus funciones son bién diferentes: uno elogia mientras el otro informa. Están surgiendo nuevas especialidades híbridas “periodista institucional”, “periodista de empresa”, “periodista de relaciones públicas”[i]… Lo que hace que nos planteemos la siguiente pregunta: un periodista a quien una empresa paga y cuyos artículos – todos favorables a la actuación de la compañía que lo contrata _ son revisados y validados por los directivos de la misma ¿es realmente un periodista?. Semejante mezcla de actividades daña la confianza del público y asesta un duro golpe a la credibilidad del mundo de la información




[i] Nos permitimos incluir al “periodismo militante”, concepto utilizado en la Argentina.

miércoles, 3 de agosto de 2011

CARTA ABIERTA DE RODOLFO WALSH

1. La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.
El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron.
Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese "ser nacional" que ustedes invocan tan a menudo.
Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivtas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad argentina.

2. Quince mil desaparecidos, diez mil presos, cuatro mil muertos, decenas de miles de desterrados son la cifra desnuda de ese terror.
Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio.1
Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados.
De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras.
La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el "submarino", el soplete de las actualizaciones contemporáneas.2
Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.

3. La negativa de esa Junta a publicar los nombres de los prisioneros es asimismo la cobertura de una sistemática ejecución de rehenes en lugares descampados y horas de la madrugada con el pretexto de fraguados combates e imaginarias tentativas de fuga.
Extremistas que panfletean el campo, pintan acequias o se amontonan de a diez en vehículos que se incendian son los estereotipos de un libreto que no está hecho para ser creído sino para burlar la reacción internacional ante ejecuciones en regla mientras en lo interno se subraya el carácter de represalias desatadas en los mismos lugares y en fecha inmediata a las acciones guerrilleras.
Setenta fusilados tras la bomba en Seguridad Federal, 55 en respuesta a la voladura del Departamento de Policía de La Plata, 30 por el atentado en el Ministerio de Defensa, 40 en la Masacre del Año Nuevo que siguió a la muerte del coronel Castellanos, 19 tras la explosión que destruyó la comisaría de Ciudadela forman parte de 1.200 ejecuciones en 300 supuestos combates donde el oponente no tuvo heridos y las fuerzas a su mando no tuvieron muertos.
Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia,incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son represaliados, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de "cuenta-cadáveres" que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
El remate de guerrilleros heridos o capturados en combates reales es asimismo una evidencia que surge de los comunicados militares que en un año atribuyeron a la guerrilla 600 muertos y sólo 10 ó 15 heridos, proporción desconocida en los más encarnizados conflictos. Esta impresión es confirmada por un muestreo periodístico de circulación clandestina que revela que entre el 18 de diciembre de 1976 y el 3 de febrero de 1977, en 40 acciones reales, las fuerzas legales tuvieron 23 muertos y 40 heridos, y la guerrilla 63 muertos.3
Más de cien procesados han sido igualmente abatidos en tentativas de fuga cuyo relato oficial tampoco está destinado a que alguien lo crea sino a prevenir a la guerrilla y Ios partidos de que aún los presos reconocidos son la reserva estratégica de las represalias de que disponen los Comandantes de Cuerpo según la marcha de los combates, la conveniencia didáctica o el humor del momento.
Así ha ganado sus laureles el general Benjamín Menéndez, jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, antes del 24 de marzo con el asesinato de Marcos Osatinsky, detenido en Córdoba, después con la muerte de Hugo Vaca Narvaja y otros cincuenta prisioneros en variadas aplicaciones de la ley de fuga ejecutadas sin piedad y narradas sin pudor.4
El asesinato de Dardo Cabo, detenido en abril de 1975, fusilado el 6 de enero de 1977 con otros siete prisioneros en jurisdicción del Primer Cuerpo de Ejército que manda el general Suárez Masson, revela que estos episodios no son desbordes de algunos centuriones alucinados sino la política misma que ustedes planifican en sus estados mayores, discuten en sus reuniones de gabinete, imponen como comandantes en jefe de las 3 Armas y aprueban como miembros de la Junta de Gobierno.

4. Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido, sin embargo, por afectar a otros países, por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas.5
Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas, pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela de Mecánica de la Armada, fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza, incluyendo el chico de 15 años, Floreal Avellaneda, atado de pies y manos, "con lastimaduras en la región anal y fracturas visibles" según su autopsia.
Un verdadero cementerio lacustre descubrió en agosto de 1976 un vecino que buceaba en el Lago San Roque de Córdoba, acudió a la comisaría donde no le recibieron la denuncia y escribió a los diarios que no la publicaron.6
Treinta y cuatro cadáveres en Buenos Aires entre el 3 y el 9 de abril de 1976, ocho en San Telmo el 4 de julio, diez en el Río Luján el 9 de octubre, sirven de marco a las masacres del 20 de agosto que apilaron 30 muertos a 15 kilómetros de Campo de Mayo y 17 en Lomas de Zamora.
En esos enunciados se agota la ficción de bandas de derecha, presuntas herederas de las 3 A de López Rega, capaces dc atravesar la mayor guarnición del país en camiones militares, de alfombrar de muertos el Río de la Plata o de arrojar prisioneros al mar desde los transportes de la Primera Brigada Aérea 7, sin que se enteren el general Videla, el almirante Massera o el brigadier Agosti. Las 3 A son hoy las 3 Armas, y la Junta que ustedes presiden no es el fiel de la balanza entre "violencias de distintos signos" ni el árbitro justo entre "dos terrorismos", sino la fuente misma del terror que ha perdido el rumbo y sólo puede balbucear el discurso de la muerte.8
La misma continuidad histórica liga el asesinato del general Carlos Prats, durante el anterior gobierno, con el secuestro y muerte del general Juan José Torres, Zelmar Michelini, Héctor Gutiérrez Ruíz y decenas de asilados en quienes se ha querido asesinar la posibilidad de procesos democráticos en Chile, Boliva y Uruguay.9
La segura participación en esos crímenes del Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, conducido por oficiales becados de la CIA a través de la AID, como los comisarios Juan Gattei y Antonio Gettor, sometidos ellos mismos a la autoridad de Mr. Gardener Hathaway, Station Chief de la CIA en Argentina, es semillero de futuras revelaciones como las que hoy sacuden a la comunidad internacional que no han de agotarse siquiera cuando se esclarezcan el papel de esa agencia y de altos jefes del Ejército, encabezados por el general Menéndez, en la creación de la Logia Libertadores de América, que reemplazó a las 3 A hasta que su papel global fue asumido por esa Junta en nombre de las 3 Armas.
Este cuadro de exterminio no excluye siquiera el arreglo personal de cuentas como el asesinato del capitán Horacio Gándara, quien desde hace una década investigaba los negociados de altos jefes de la Marina, o del periodista de "Prensa Libre" Horacio Novillo apuñalado y calcinado, después que ese diario denunció las conexiones del ministro Martínez de Hoz con monopolios internacionales.
A la luz de estos episodios cobra su significado final la definición de la guerra pronunciada por uno de sus jefes: "La lucha que libramos no reconoce límites morales ni naturales, se realiza más allá del bien y del mal".10

5. Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada.
En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar11, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales.
Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisioncs internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9%12 prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.13
Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la "racionalización".
Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subtérráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.
Tampoco en las metas abstractas de la economía, a las que suelen llamar "el país", han sido ustedes más afortutunados. Un descenso del producto bruto que orilla el 3%, una deuda exterior que alcanza a 600 dólares por habitante, una inflación anual del 400%, un aumento del circulante que en solo una semana de diciembre llegó al 9%, una baja del 13% en la inversión externa constituyen también marcas mundiales, raro fruto de la fría deliberación y la cruda inepcia.
Mientras todas las funciones creadoras y protectoras del Estado se atrofian hasta disolverse en la pura anemia, una sola crece y se vuelve autónoma. Mil ochocientos millones de dólares que equivalen a la mitad de las exportaciones argentinas presupuestados para Seguridad y Defensa en 1977, cuatro mil nuevas plazas de agentes en la Policía Federal, doce mil en la provincia de Buenos Aires con sueldos que duplican el de un obrero industrial y triplican el de un director de escuela, mientras en secreto se elevan los propios sueldos militares a partir de febrero en un 120%, prueban que no hay congelación ni desocupación en el reino de la tortura y de la muerte, único campo de la actividad argentina donde el producto crece y donde la cotización por guerrillero abatido sube más rápido que el dólar.
6. Dictada por el Fondo Monetario Internacional según una receta que se aplica indistintamente al Zaire o a Chile, a Uruguay o Indonesia, la política económica de esa Junta sólo reconoce como beneficiarios a la vieja oligarquía ganadera, la nueva oligarquía especuladora y un grupo selecto de monopolios internacionales encabezados por la ITT, la Esso, las automotrices, la U.S.Steel, la Siemens, al que están ligados personalmente el ministro Martínez de Hoz y todos los miembros de su gabinete.
Un aumento del 722% en los precios de la producción animal en 1976 define la magnitud de la restauración oligárquica emprendida por Martínez de Hoz en consonancia con el credo de la Sociedad Rural expuesto por su presidente Celedonio Pereda: "Llena de asombro que ciertos grupos pequeños pero activos sigan insistiendo en que los alimentos deben ser baratos".14
El espectáculo de una Bolsa de Comercio donde en una semana ha sido posible para algunos ganar sin trabajar el cien y el doscientos por ciento, donde hay empresas que de la noche a la mañana duplicaron su capital sin producir más que antes, la rueda loca de la especulación en dólares, letras, valores ajustables, la usura simple que ya calcula el interés por hora, son hechos bien curiosos bajo un gobierno que venía a acabar con el "festín de los corruptos".
Desnacionalizando bancos se ponen el ahorro y el crédito nacional en manos de la banca extranjera, indemnizando a la ITT y a la Siemens se premia a empresas que estafaron al Estado, devolviendo las bocas de expendio se aumentan las ganancias de la Shell y la Esso, rebajando los aranceles aduaneros se crean empleos en Hong Kong o Singapur y desocupación en la Argentina. Frente al conjunto de esos hechos cabe preguntarse quiénes son los apátridas de los comunicados oficiales, dónde están los mercenarios al servicio de intereses foráneos, cuál es la ideologia que amenaza al ser nacional.


Si una propaganda abrumadora, reflejo deforme de hechos malvados no pretendiera que esa Junta procura la paz, que el general Videla defiende los derechos humanos o que el almirante Massera ama la vida, aún cabría pedir a los señores Comandantes en Jefe de las 3 Armas que meditaran sobre el abismo al que conducen al país tras la ilusión de ganar una guerra que, aún si mataran al último guerrillero, no haría más que empezar bajo nuevas formas, porque las causas que hace más de veinte años mueven la resistencia del pueblo argentino no estarán dcsaparecidas sino agravadas por el recuerdo del estrago causado y la revelación de las atrocidades cometidas.


Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles.

Rodolfo Walsh. - C.I. 2845022
Buenos Aires, 24 de marzo de 1977

domingo, 5 de diciembre de 2010

Pensar es nada

Justo ayer me di cuenta
que solo es cuestión de plata
mientras diez ventanillas cobran
una sola es la que paga

De como piensa la gente
a veces la diferencia
es tan grande que parecen
seres de alguna otra tierra

Y que me dicen de esa casa sola
que se ve desde un avión
quizá en la soledad no haya dolor
de pensar, de pensar en nada

En la oficina del trabajo
llegando el año nuevo
todos se pelean por
ese maldito ascenso

Con la cuota de frustración
algunos la viven de rosa
la ciudad se pone grande
y cada vez mas peligrosa.